4dim / Notas
«Cada cuánto cambia» y «prioridad» no los lee nadie
Están en casi todos los mapas del sitio del mundo, con valores cuidadosamente elegidos, y Google dejó dicho hace años que ignora los dos. Por qué no es inofensivo dejarlos, y qué hace de verdad un mapa por ti.
Las dos etiquetas que lleva casi todo mapa del sitio
Si generas el mapa de tu sitio con una herramienta o un complemento, casi seguro lleva dos etiquetas que no hacen nada. Esta nota dice cuáles, quién lo confirmó, y qué poner en su lugar.
Un mapa del sitio es una lista de tus páginas para que un buscador las encuentre. El formato admite cuatro cosas por página: la dirección, la fecha de modificación, cada cuánto cambia y su importancia del 0 al 1.
Las dos últimas están en casi todos los mapas del mundo, con valores cuidadosamente elegidos: la portada a 1,0, las fichas a 0,8, las legales a 0,3.
Google dejó dicho hace años que las ignora. Las dos.
No es una sospecha de la comunidad: está declarado. Y tiene sentido si uno se pone en su lugar: son dos campos que rellena el propio dueño del sitio, sobre la importancia de su propio sitio. Nadie ha puesto jamás un 0,2 en su página principal.
Por qué no es inofensivo dejarlas
La objeción razonable: si las ignora, tampoco molestan. Ocupan sitio y ya.
Molestan por una razón que no es técnica: dan la falsa impresión de que se controla algo.
Alguien mira el mapa, ve que la sección de notas está a 0,6, y se pregunta si debería subirla. Discute con el equipo qué prioridad le toca a cada sección. Ajusta los números. Vuelve a mirar dentro de un mes.
Todo ese trabajo produce exactamente cero. Y peor: ocupa el lugar del trabajo que sí habría servido, que es mirar qué páginas están realmente indexadas y cuáles no.
Escribir en un archivo algo que no hace nada tiene un coste que no se mide en bytes: se mide en la atención que se lleva.
Lo que sí lleva, y lo que sí se hace con eso
Quitadas las dos, queda un mapa con dos cosas: la dirección y, cuando se sabe de verdad, la fecha.
| Campo | ¿Lo usa Google? | Qué ponemos |
|---|---|---|
| Dirección | Sí | Todas las públicas |
| Fecha de modificación | Sí, si es creíble | Solo donde se sabe |
| Cada cuánto cambia | No | Nada |
| Importancia | No | Nada |
«Si es creíble» es el matiz que se lleva su propia nota, porque es donde casi todo el mundo se dispara en el pie. Aquí basta decir que la fecha solo la llevan las páginas cuya fecha se conoce de verdad, y que callar vale más que mentir.
De dónde sale la lista
Un mapa se queda viejo el día que alguien añade una página y se olvida de él. Así que la pregunta importante no es qué campos lleva: es de dónde sale la lista.
La nuestra sale del mismo sitio que ya sabe qué páginas existen. No hay ninguna lista escrita a mano en el archivo del mapa. Una nota nueva aparece ahí sola, porque la lista de notas es la misma que pinta el índice.
Es la regla de siempre —una sola fuente de verdad— aplicada al caso donde más rápido se rompe: una lista escrita a mano de páginas es justo la clase de lista de la que nadie se acuerda.
Y un apunte práctico: en un sitio moderno, el mapa se puede generar en la compilación y servirse como una página más. No hace falta tocar la configuración del servidor web ni dejar un archivo suelto que alguien tenga que regenerar.
Lo que sí mueve la aguja
Si esas dos etiquetas no sirven, ¿qué hace un mapa por ti? Menos de lo que se cree, y algo concreto.
Sirve sobre todo para que te encuentren las páginas a las que enlazas poco. Un buscador llega a tus páginas siguiendo enlaces; a las que cuelgan de un solo enlace escondido puede tardar mucho en llegar, o no llegar.
Por eso el mapa es la red de seguridad y no el plan. El plan son los enlaces internos: una nota que solo alcanza el mapa del sitio está mucho peor que una que alcanzan tres páginas tuyas.
Dicho de otra forma: si te descubres confiando en el mapa para que encuentren algo, el problema no es el mapa. Es que esa página está huérfana.
Qué hacer entonces
- Abre tu mapa del sitio y míralo. Si lleva importancias y frecuencias, tu herramienta está escribiendo campos que nadie lee.
- Quítalos. Y sobre todo, deja de discutir sobre ellos.
- Genera la lista de una sola fuente. Una lista a mano se queda vieja el primer mes.
- Comprueba que tu mapa responde. Es sorprendentemente común que devuelva un error y nadie lo sepa.
- Busca tus páginas huérfanas. Si una solo aparece en el mapa, el mapa no la va a salvar.
Esta nota sale de nuestro trabajo en Desarrollo web.